Cuando sueñas con hacer el “Camino Inca”, piensas en 4 días de trekking hacia Machu Picchu. Pero, en realidad, estás caminando sobre una de las obras de ingeniería más grandiosas de la humanidad: el Qhapaq Ñan (Gran Camino Inca).

Esta red vial andina, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, se extiende por más de 30,000 kilómetros a través de seis países. Entender su propósito te dará una perspectiva totalmente nueva de tu viaje.
El Qhapaq Ñan no era solo un camino; era el sistema nervioso del Tahuantinsuyo (Imperio Inca). Su función principal era conectar Cusco, la capital, con todos los rincones del imperio, asegurando el control administrativo, militar y económico.

La red se construyó adaptándose a la geografía, lo que se traduce en diferentes tipos de senderos que aún existen en la región de Cusco.

Al elegir un trek en Cusco, estás siguiendo las huellas de los incas, no solo un sendero turístico.

El verdadero viaje a Cusco es comprender que cada piedra y cada sendero cuenta una historia de miles de kilómetros de ingeniería.
