En el corazón de Cusco yace un monumento que encapsula toda la historia de Perú en una sola estructura: el Qorikancha (Coricancha). Su nombre significa “Templo Dorado” en Quechua, y alguna vez fue el sitio más sagrado y rico del Imperio Inca, con muros recubiertos de láminas de oro.

Hoy, sobre sus cimientos, se levanta la Iglesia y Convento de Santo Domingo. Esta fusión forzada de arquitectura inca y colonial no es solo una parada turística, es la lección de historia más impactante que verás en Cusco.
Para los Incas, el Qorikancha no era solo un templo; era el eje del universo y el lugar de culto al dios Sol (Inti). Su arquitectura reflejaba su estatus divino:

Tras la llegada de los españoles, el Qorikancha fue despojado de su oro y cedido a la orden dominica.

Hoy, al visitar el Qorikancha (que se paga por separado del Boleto Turístico), puedes caminar por los pasillos coloniales y, de repente, ver el muro inca original con sus nichos trapezoidales, perfectamente conservado.

El Qorikancha te ofrece una inmersión profunda en la historia y la ingeniería. Es una parada obligatoria para entender cómo dos mundos, el andino y el español, chocaron y se fundieron.

¡Aprovecha tu primer día! Pregúntanos cómo incluir la visita al Qorikancha en tu Cusco City Tour para una aclimatación cultural perfecta.