
Acabas de llegar a Cusco, la capital del imperio inca, y el aire parece un poco más ligero. No es tu imaginación. A más de 3,400 metros sobre el nivel del mar, es normal sentir los efectos del mal de altura, conocido localmente como “soroche”.
Pero no te preocupes, el mal de altura no tiene por qué arruinar tu viaje. Con la preparación y los consejos adecuados, podrás disfrutar de cada momento en esta mágica ciudad.
El soroche es la reacción del cuerpo a la baja presión de oxígeno a gran altitud. Los síntomas suelen aparecer entre las 6 y 24 horas después de la llegada e incluyen:
- Dolor de cabeza
- Mareos y náuseas
- Fatiga o falta de energía
- Dificultad para respirar
- Pérdida de apetito
La clave para superar el mal de altura es la aclimatación. Aquí tienes una lista de consejos que puedes seguir para que tu cuerpo se adapte sin problemas.
Para tus primeros días, elige tours que no requieran un gran esfuerzo físico. Esto permitirá que tu cuerpo se ajuste mientras sigues explorando la ciudad.

Perfecto para el primer día. Visitarás los principales sitios de la ciudad y los alrededores en un cómodo transporte.

Es una opción excelente para salir de la ciudad sin hacer grandes caminatas. Los paisajes son impresionantes y el nivel de esfuerzo es bajo.
No dejes que el miedo al soroche detenga tu aventura. Con estos simples pasos, estarás listo para explorar los tesoros de Cusco y el Valle Sagrado.